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Vicente Guallart, fundador del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC).
Nací en Valencia y vivo en Barcelona. Estamos en un momento en el que debemos trabajar para construir un mundo más social, humano y ecológico. Soy un gran fan de Manitú, el dios indio de la Tierra.
Ima Sanchís. La Vanguardia, 4/01/2019 (adaptación)
¿Urbanismo y naturaleza pueden ir juntos?
Durante siglos las ciudades han crecido contra la naturaleza, y ahora hemos de renaturalizar las ciudades.
¿Más árboles en el asfalto?
El cien por cien de las cubiertas de las ciudades está sin utilizar, y deberíamos lograr habitarlas y usarlas para generar energía.
Dicen que usted es pionero en combinar naturaleza, tecnología y arquitectura.
Yo creo que la arquitectura del siglo XX tuvo sus reglas, fue la arquitectura del aire acondicionado, la máquina de habitar; y la arquitectura del siglo XXI tiene que ser como un árbol.
¿Edificios de madera?
Sí, pero sobre todo ciudades que producen su propia energía y alimentos, que reciclan sus aguas y donde se da mucha interacción social.
¿Alguien lo está llevando a la práctica?
Hay proyectos emergentes. Y ya sabemos que la madera será el material del futuro y que las tecnologías de la información nos ayudarán a construir el metabolismo del edificio. Si los edificios producen su propia energía, acabará la pobreza energética.
¿Se trata de un cambio de modelo?
Sí. Las ciudades no tienen que ser megalópolis, sino metrópolis de barrios. Hemos de romper las ciudades en pequeñas unidades y planificarlas para que podamos ir a pie a trabajar y a comprar pan caliente y alimentos producidos en el barrio.